
Among Us
- 77.16KReseñas
- 3,8
- Desarrollador
- Innersloth LLC
- Lanzado
- 15 jun 2018
Capturas de pantalla








La primera vez que abrí Among Us, entendí enseguida por qué sigue siendo tan fácil de recomendar para una tarde con amigos. Es un juego de acción de Innersloth LLC en el que la gracia no está en disparar más rápido ni en aprender una combinación complicada, sino en observar, sospechar, mentir y conseguir que los demás crean tu versión. Esa mezcla hace que una partida sencilla pueda convertirse en una discusión absurda y muy divertida en pocos minutos.
También es un juego con una barrera de entrada baja. Se puede descargar gratis, está clasificado para mayores de siete años y funciona desde Android 8.0. En la ficha de la tienda aparece con una valoración media de 3,8 basada en alrededor de 14 millones de valoraciones, además de superar los 500 millones de instalaciones. Son cifras enormes, pero no significan que vaya a gustarle a todo el mundo: su mejor versión aparece cuando hay un grupo dispuesto a hablar, prestar atención y aceptar que una acusación injusta forma parte del espectáculo.
Lo que realmente ocurre cuando una partida se atasca
El primer punto de fricción suele aparecer antes de jugar: no todos entienden de inmediato cómo se organiza una partida. Si entras esperando una aventura individual tradicional, puedes sentir que hay poco que hacer. Aquí el interés nace de compartir una sala con otras personas, completar tareas y analizar lo que sucede mientras intentas descubrir quién está saboteando al grupo.
En una partida normal, la confusión inicial es útil, pero solo hasta cierto punto. Conviene explicar a los nuevos jugadores la regla básica antes de empezar: algunos participantes tienen que cumplir objetivos del mapa y otros deben eliminar o engañar al resto sin ser descubiertos. Cuando alguien entra sin saber qué debe observar, las reuniones se convierten en silencios largos o acusaciones lanzadas al azar.
Yo recomiendo hacer una primera ronda de prueba sin tomársela demasiado en serio. Sirve para aprender el recorrido, localizar las zonas donde se realizan las tareas y entender cuándo tiene sentido convocar una reunión. Después de esa ronda, el grupo suele mejorar mucho porque ya no dedica toda su atención a buscar botones o recordar el mapa.
El segundo atasco aparece durante las reuniones. Ganar una discusión no consiste necesariamente en tener razón, sino en explicar una secuencia creíble: dónde estabas, a quién viste, qué ocurrió antes de encontrar el cuerpo y por qué tu versión encaja mejor que las demás. Si solo dices “fue él” o “yo estaba haciendo tareas”, aportas muy poco. La información concreta pesa más que hablar mucho.
Hay una técnica sencilla que me ha resultado especialmente útil: recordar el orden de los encuentros, no solo los nombres. Si viste a una persona cerca de una zona y poco después aparece un cuerpo allí, ese dato puede ser más valioso que una sospecha personal. Del mismo modo, si alguien cambia su relato entre dos reuniones, la contradicción merece atención, aunque no demuestre por sí sola que sea culpable.
El juego también puede atascarse por razones sociales. Un jugador que conoce demasiado bien los mapas puede dominar todas las conversaciones, mientras que los demás apenas tienen oportunidad de explicar lo que vieron. Para mantener la partida divertida, funciona mejor establecer una regla informal: cada persona expone su versión antes de que el grupo empiece a interrumpir o votar. No es una función especial del juego, sino una forma práctica de evitar que la experiencia dependa del jugador más ruidoso.
Comprobaciones antes de invitar a todo el grupo
Antes de organizar una sesión, yo haría una prueba corta por mi cuenta. La versión actual es la 2026.8.18, así que conviene comprobar que el dispositivo puede ejecutar el juego y que el sistema cumple el mínimo de Android 8.0. En iPhone o iPad, la comprobación equivalente es tener el sistema actualizado y suficiente espacio disponible para instalarlo sin interrupciones.
También ayuda abrir el juego con una conexión estable antes de enviar invitaciones. Una red que funciona para leer mensajes puede comportarse peor cuando varias personas intentan entrar o cuando la conexión cambia entre datos móviles y Wi-Fi. Si una sala no aparece, se cierra o expulsa a alguien, no asumiría automáticamente que el problema es del juego: primero probaría otra red, cerraría y volvería a abrir la aplicación y confirmaría que todos están usando una versión compatible.
La instalación es gratuita, pero existen compras dentro de la aplicación que van desde 1,09 € hasta 25,99 € cuando se facturan a través de Google Play. Para jugar una partida normal no hace falta comprar nada. Esto es importante si vas a instalarlo para un menor: yo dejaría claro desde el principio que los elementos opcionales no son necesarios para participar y revisaría los controles de compra del dispositivo.
El PEGI 7 describe bien el tono general, aunque la experiencia depende mucho de la conversación entre jugadores. La estética es caricaturesca y no busca realismo, pero la acusación, la traición y la eliminación de personajes pueden resultar incómodas para algunos niños. Si la partida incluye chat de voz externo o personas desconocidas, la supervisión y las reglas del grupo importan tanto como la clasificación por edad.
Para una reunión familiar, prepararía una explicación de menos de un minuto: completar tareas, fijarse en los movimientos, informar de lo que se ve y hablar antes de votar. Para un grupo de amigos que ya conoce el juego, la preparación puede centrarse en algo más útil: acordar si se permiten bromas durante las reuniones, si se juega con comunicación de voz y cómo se resolverán las discusiones cuando alguien abandone la partida.
Otro detalle práctico es no empezar con una sesión demasiado larga. Tres o cuatro rondas permiten descubrir si el grupo disfruta de la tensión o si prefiere otro tipo de juego. Como las partidas son breves y el resultado cambia mucho según quién tenga cada papel, una mala primera ronda no representa necesariamente la experiencia completa.
Cómo recuperar una sesión que se ha roto
Cuando una partida falla, lo más útil es separar el problema en pasos. Si no puedes entrar, comprueba primero si el juego abre correctamente sin intentar unirte a una sala. Si abre, prueba a crear o buscar otra sala. Si el fallo aparece solo al conectarte con un grupo concreto, pide a todos que cierren y vuelvan a iniciar la aplicación antes de cambiar configuraciones al azar.
Si una persona se queda fuera mientras los demás siguen dentro, conviene no reiniciar toda la sesión inmediatamente. El anfitrión puede esperar un momento, confirmar si el jugador perdió la conexión y decidir si merece la pena continuar. En una reunión presencial, yo mantendría un canal de comunicación separado para que la persona desconectada sepa qué está ocurriendo y no tenga que adivinar si el grupo la está esperando.
Cuando el problema se repite, una buena prueba consiste en reducir variables: todos conectados a una red estable, aplicaciones cerradas en segundo plano y una nueva sala creada desde cero. Si así funciona, el problema probablemente estaba relacionado con la sesión anterior o con la conexión de uno de los participantes. Si falla incluso al iniciar una partida sencilla, entonces tiene más sentido revisar la instalación, el sistema operativo y el espacio disponible.
No recomiendo borrar datos o reinstalar como primera reacción. Antes probaría cerrar la aplicación, reiniciar el dispositivo y comprobar si hay una actualización pendiente en la tienda. Reinstalar puede ser útil cuando la instalación quedó dañada, pero también añade pasos y puede obligarte a configurar de nuevo ciertos ajustes. La solución más rápida suele ser la más simple: reiniciar la aplicación y probar una sala nueva.
El chat de voz merece una consideración aparte. Si el grupo usa una aplicación externa para hablar, una persona puede parecer desconectada del juego cuando el problema está en el micrófono, los permisos del sistema o la propia aplicación de comunicación. La prueba correcta es hablar por separado y confirmar si el audio funciona antes de culpar a Among Us. Si el juego funciona pero nadie escucha a un participante, la conexión de voz es el primer lugar que revisaría.
También puede ocurrir que alguien abandone justo cuando empieza una reunión. Eso cambia el equilibrio de la partida y puede hacer que una ronda parezca injusta. En vez de discutir durante varios minutos, suele ser mejor terminarla y crear otra con el mismo grupo. La información obtenida en la ronda fallida no se pierde por completo: permite detectar qué parte del proceso provocó el abandono y corregirla para la siguiente.
Cuándo la aplicación no es la culpable
Hay problemas que parecen técnicos, pero en realidad nacen de las expectativas. Si una persona quiere acción constante, reflejos y progresión individual, probablemente se aburrirá. La categoría de acción está presente, pero el centro de la experiencia es la deducción social. Caminar por el mapa y completar tareas solo prepara el terreno para la conversación y la sospecha.
También puede decepcionar a quien juega siempre en solitario. Aunque puedes entrar a partidas con otras personas, la diversión depende de la dinámica del grupo, no de una campaña que puedas avanzar a tu ritmo. Para una experiencia individual, elegiría un juego con niveles, historia o desafíos diseñados para un solo jugador. Aquí la compañía no es un extra: es prácticamente el contenido principal.
Frente a los juegos de acción competitivos habituales, tiene una ventaja clara: no exige dominar controles complejos para aportar algo. Un jugador nuevo puede ser decisivo si observa bien y explica una pista. La desventaja es que una ronda puede sentirse injusta cuando alguien miente mejor, cuando el grupo vota por impulso o cuando una desconexión altera el resultado. Si buscas una competición perfectamente medida por habilidad mecánica, otros juegos te parecerán más satisfactorios.
Comparado con los juegos de fiesta basados únicamente en preguntas o minijuegos, ofrece más tensión entre rondas. Tus decisiones anteriores afectan a la confianza que los demás depositan en ti. Sin embargo, esa profundidad depende de que el grupo recuerde lo ocurrido y participe activamente. Con personas que apenas hablan, la partida pierde buena parte de su personalidad.
Un escenario cotidiano muestra bien su mejor uso. Imagina una tarde en la que cuatro o más amigos están juntos, algunos llegan tarde y nadie quiere aprender un juego largo. Se instala sin pagar, se hace una ronda de prueba y, después, cada partida puede durar lo suficiente para mantener el interés sin exigir toda la noche. Entre ronda y ronda se comentan las jugadas, se cambian las sospechas y se invita de nuevo a quien se desconectó. En ese contexto, funciona mejor que un juego que necesita una explicación extensa.
En cambio, no lo elegiría para una reunión donde la gente prefiere mirar y no hablar, ni para un grupo que se toma cada votación como una competición personal. La traición es divertida cuando se queda dentro de la partida. Si las acusaciones provocan discusiones reales o alguien usa información de una ronda terminada para castigar a otro en la siguiente, el problema no se arregla con una configuración del juego.
Mi forma de jugarlo para aprovecharlo más
Cuando soy tripulante, intento no correr por el mapa sin recordar nada. Me fijo en quién aparece en cada zona, qué rutas parecen lógicas y cuándo una persona cambia de dirección sin motivo claro. No convierto cada movimiento extraño en una acusación: primero reúno dos o tres observaciones y luego las explico. Esa paciencia suele producir mejores conversaciones que señalar al primer jugador que pasa cerca.
Cuando tengo un papel de traición, la dificultad no está solo en eliminar a alguien. Hay que mantener una historia coherente, no aparecer siempre cerca de los problemas y evitar hablar demasiado cuando no se tiene información. Una estrategia que me parece más sólida es hacer preguntas concretas a los demás. Así participo en la investigación sin inventar una explicación enorme que pueda contradecirse más tarde.
Un consejo menos evidente es usar las tareas como referencia temporal. No hace falta memorizar cada detalle, pero sí recordar quién estaba en una zona antes y después de una alarma o una reunión. Esa línea de tiempo ayuda a distinguir una sospecha basada en el miedo de una hipótesis que encaja con lo ocurrido.
Otro recurso útil es cambiar el ritmo de las partidas. Si todas se juegan con el mismo estilo, los jugadores aprenden rápidamente los hábitos de los demás y las reuniones se vuelven previsibles. Alternar rondas muy habladas con otras en las que cada persona intenta justificar sus movimientos con calma mantiene el interés. No es necesario modificar muchas reglas para que el grupo vuelva a observarse de verdad.
La pantalla pequeña puede ser una limitación. En un móvil compacto, moverse y leer la conversación al mismo tiempo resulta menos cómodo que en una pantalla grande. Yo evitaría jugar con el dispositivo casi sin batería o con notificaciones constantes, porque una interrupción en una reunión puede hacer que pierdas el hilo de la discusión. En una tableta, la lectura suele resultar más descansada, aunque el juego conserva el mismo estilo de control.
El modelo gratuito facilita probarlo sin compromiso, pero las compras opcionales pueden generar dudas en familias. Mi recomendación es simple: instala el juego, juega varias rondas y decide después si necesitas cualquier elemento adicional. Para comprobar si te gusta, no hay razón para gastar dinero al principio.
Veredicto práctico para decidir si instalarlo
Después de probarlo con distintos tipos de jugadores, considero que Among Us funciona especialmente bien como juego social rápido. No lo recomendaría por sus cifras de popularidad, sino porque consigue que una mecánica muy sencilla produzca conversaciones distintas en cada partida. Una ronda puede premiar la observación; otra, la capacidad de mentir; otra puede quedar arruinada por una desconexión o por una votación precipitada.
Su mayor fortaleza es que permite que un principiante participe pronto. Su mayor debilidad es que necesita un grupo mínimamente comprometido. Si nadie quiere hablar, si las conexiones son inestables o si el grupo no acepta perder por una acusación equivocada, la experiencia se vuelve frustrante. En esos casos, un juego cooperativo con objetivos claros o una propuesta individual será una elección más segura.
Para empezar sin complicaciones, instalaría la versión disponible, comprobaría el sistema del dispositivo, probaría una partida corta y acordaría unas reglas sociales antes de invitar a todo el mundo. Si alguien no puede entrar, revisaría primero conexión, reinicio y compatibilidad antes de reinstalar. Y si la sala funciona pero la conversación se descontrola, recordaría que el problema está en la dinámica del grupo, no necesariamente en la aplicación.
Mi conclusión es favorable, con una condición importante: hay que entender que no es solo un juego de acción, sino una actividad de conversación disfrazada de partida. Es gratis para empezar, tiene una clasificación PEGI 7 y ofrece suficiente variedad para repetirlo con amigos, pero no sustituye a un buen grupo. Si tienes personas con ganas de sospechar, argumentar y reírse incluso cuando votan mal, merece la pena probarlo.
Aspectos destacados
- Partidas rápidas
- ideales para jugar en cualquier momento.
- Permite crear salas privadas para jugar con amigos.
- Los controles táctiles son sencillos y responden bien.
- Incluye opciones de personalización para personajes y partidas.
- Funciona en dispositivos modestos sin exigir demasiado hardware.
Limitaciones
- Las partidas públicas pueden incluir jugadores tóxicos o tramposos.
- La experiencia depende mucho de una conexión estable a Internet.
- Las tareas pueden resultar repetitivas después de varias partidas.
- Algunas funciones y cosméticos requieren compras dentro de la app.
- Las discusiones pueden ser difíciles si no se usa el chat de voz.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Among Us y cuál es el objetivo principal del juego?
Among Us es un juego multijugador de deducción social en el que varios jugadores trabajan juntos para completar tareas dentro de una nave, estación o base. Sin embargo, uno o varios participantes son impostores que intentan sabotear la partida y eliminar a la tripulación sin ser descubiertos. La victoria depende de cumplir los objetivos, identificar a los impostores o engañar al resto del grupo.
¿Among Us se puede jugar gratis en Android y iPhone?
Sí, Among Us puede descargarse y jugarse gratuitamente en dispositivos Android y iOS compatibles. La versión gratuita puede incluir anuncios y compras opcionales dentro de la aplicación, como elementos cosméticos, mascotas, paquetes de personalización o contenido adicional. Estas compras no son necesarias para participar en las partidas principales, aunque conviene revisar los requisitos del dispositivo y los permisos antes de instalarlo.
¿Es necesario tener conexión a Internet para jugar Among Us?
Para jugar partidas públicas o privadas con otras personas, Among Us necesita una conexión a Internet estable, ya que las partidas se desarrollan en línea. El juego también ofrece opciones de partida local y determinadas funciones sin conexión, pero la experiencia más completa se disfruta conectándose a servidores y jugando con amigos u otros usuarios. La calidad de la conexión puede influir en la estabilidad de la partida.
¿Among Us es apropiado para niños y qué opciones de seguridad incluye?
Among Us puede resultar entretenido para niños y adolescentes, pero incluye comunicación con otros jugadores, por lo que se recomienda supervisión familiar, especialmente en partidas públicas. El juego incorpora filtros de chat, opciones de chat rápido, controles de privacidad y herramientas para denunciar o expulsar usuarios. Para una experiencia más segura, es preferible jugar en salas privadas con amigos o familiares y configurar adecuadamente la cuenta.
¿Qué requisitos necesita Among Us y funciona bien en todos los móviles?
Among Us está diseñado para funcionar en una amplia variedad de teléfonos y tabletas Android y iOS, incluidos muchos dispositivos de gama básica o media. Aun así, es necesario contar con un sistema operativo compatible, espacio de almacenamiento disponible y una conexión adecuada para las partidas en línea. En equipos antiguos pueden aparecer tiempos de carga más largos, menor fluidez o problemas si hay muchas aplicaciones abiertas.








